Razones por las que apesta Guadalajara revisado: El odio de Anónimo.

Me encuentro de visita en Guadalajara, preparando un galería de literatura conceptual que con suerte se exhibirá en meses próximos, y me pareció un buen momento para retomar este texto. Verán, cuando vivía en esta ciudad al principio me pareció fascinante, y la recorría constantemente en busca de nuevos conocimientos. Pero después de mi primer año, mi admiración fue en declive. No porque la ciudad empeorara con el paso, sino más bien que con el tiempo logré acostumbrarme a ella, con esa sensación que te deja lo que ya conoces y te es imposible cambiar. Con ese mismo sentimiento decidí escribir Razones por las que Guadalajara apesta, un texto que resumía lo que para mí eran las cosas más molestas de esta ciudad. Ahora, me gustaría aclarar que en ningún momento me arrepiento de haberlo escrito, puesto que al igual que todos mis demás textos proviene de una verdad subjetiva que es esencial para cada autor, pero también quiero dejar en claro que mi forma de percibir la perla tapatía ha cambiado desde entonces. Han pasado apenas dos años desde que escribí aquello y ya en este momento valoro mucho más la cantidad de oportunidades que ofrece una ciudad de este estilo. Más importante aún, las amistades que me ha brindado.

De todos los textos que he escrito éste es el que recibe mucho más odio por parte de Anónimo, pero es un caso bastante curioso. Imagínense que este blog tiene una cuenta de estadísticas y yo puedo ver quien accede a él y cómo fue que encontró el texto. Pues la mayoría de los anónimos comparten esto: Entran a Google, escriben “ Guadalajara apesta” y luego encuentran mi texto arremetiendo con todo tipo de ofensas. ¿Curioso no? La actitud de anónimo nunca deja de sorprenderme, como en el siguiente comentario....

R:Dense cuenta que lo primero que resalta de este comentario es “chilango”. Sigo en mi intención de aclarar por qué GDL me parece mejor ciudad, pero no puedo ignorar este hecho de que para la mayoría de ellos todo lo malo, triste y deplorable proviene de los “chilangos”. Extraño porque, en esencia, ellos se refieren a la gente que vive o viene del Distrito Federal, pero la palabra “chilango” existe para hacer referencia a alguien proveniente de provincia que llega a vivir a la capital. Aún así en Guadalajara “chilango” puede aplicar para todo el que no sea de ahí.

R: Esto, como podrán notar, es un grave problema. No sólo soy un “chilango” (aunque en mi vida sólo he vivido en el D.F. por seis meses) sino que estoy ofendiendo a sus mujeres. Las mujeres aquí también juegan el papel de un patrimonio del estado, donde su pronunciada fama por conservar mujeres hermosas se ve ofendida ante un escritor que las encuentra por debajo del valor al que pretenden venderse. Aparte, me gusta la forma en la que cierra el comentario, riéndose y después exhalando un vaho de victoria.

R: Sí, por si no lo había mencionado antes, yo no soy “chilango”.

R:¿Chingo? Chilango todavía lo puedo entender (en el sentido que es legible para el lector) ¿pero qué es un Chingo? Y por supuesto que no tengo chiste & gracia, no soy Lagrimita & Costel.

R: ¿Alguien podría explicarme este aparente odio a todo lo relacionado con el D.F.? ¿Y por qué estoy yo envuelto en ello? ¿Qué le han hecho los chilangos a los tapatíos para que pronuncien su odio contra ellos cada que se sienten ofendidos?

R: Aquí un comentario que no es anónimo. Me pregunta que si por escribir un texto sobre lo mucho que apesta Guadalajara me hago llamar poeta. No, te equivocas. Me hago llamar poeta cuando escribo ó recito poesía, y blogger cuando escribo textos con mi opinión personal.

R: Aquí otro comentario que no es anónimo, pero como quisiera que lo fuera. Aparte de los ya sonados insultos, me parece fascinante que escriba entre paréntesis (perdón señor cardenal)... Digo, está por encima de mí entender que una persona encuentre este texto y piense que el mismísimo Cardenal esté vigilando cada uno de los comentarios. Único de esta ciudad.

R: Extrañamente, de todos los comentarios de odio recibido por anónimo, este es el que encuentro más agradable. Tal vez sea porque al parecer intenta escribir acentos y signos de interrogación en su lugar como una persona que estudió y terminó la preparatoria, tal vez por que es el único que no parece relacionarme directamente con un chilango, o tal vez sea porque dice una realidad de la vida en la que yo también creo firmemente: Aguanta ó jodete, y aprende a madurar.


Bien dicho Anónimo, y sobre Guadalajara sólo me queda una cosa que agregar. El clima de hoy está sumamente agradable.

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