martes, 28 de febrero de 2017

Colores

























Tú siempre eres colores
tu nombre hoy es púrpura
pero mañana será amarillo
El color que seas
ese trataré
y tomaré un poco 
con la palma temblorosa
para mezclar con esta
alberca negra donde me sumerjo

y guardo la respiración. 

Ya no hay circo.

























Mi payaso
el que nunca aprendió a llorar
llama la atención
trata de no morir ante niños con pantallas
parece que no sabe la última noticia.
Ya no hay circos, los tigres
se murieron
la mujer barbuda
se quedó sin barba.
El cañón se oxidó.
Los acróbatas ya tienen
artritis y la carpa
no en serio,


no vas a querer saber lo de la carpa.

Caladas





















Tenemos muchas máscaras en la casa.
Unas son peruanas, con bigotes tejidos
otras enmarcan tus ojos con brillantina morada
y mi favorita te convierte en un gato blanco.
que se escabulle como el humo
en una ventana entrecerrada. 

Solo fumas cuando sales con tus amigas
y comparten el cigarro
pasándolo en una larga charla
besándolo, las tres
chupándose el alma
juntas, quién no quisiera ser filtro
o nicotina.
 
Le doy unas caladas
Hace mucho que no sentía
Ese ardor en los ojos 
Esas cosquillas en el pecho.
Hace mucho que no te sentía así.
Que no olía tu sudor
Platicándome tu silencio

Y le agradezco a la vida por haberme dado tantas máscaras.

martes, 13 de diciembre de 2016

TOP FAV 2016




CINEMA



A pesar de que muchas películas esperadas para este 2016 decepcionaron con todo el hype que se formó alrededor de ellas hubo muchas otras sorpresas que nos llegaron desde todo tipo de producciones. El gran conglomerado que es Disney/Marvel le atinaron al apostarle con proyectos como Deadpool o Zootopia que encontraron a un público sediento por un cambio de historias en los géneros que suelen ir a ver al cine. The Killing Joke fue una apuesta arriesgada y controversial en varios aspectos pero sólo por eso no demerita el gran trabajo que dio Mark Hamill en una de sus mejores versiones del Joker a través de las décadas. La película más graciosa sin duda fue Popstar: never stop never stopping manejando una inteligente parodia de las boy bands, los youtube stars, world star media y hasta TMZ. Por otro lado hubo películas de bajo presupuesto que me causaron gran impacto, fue fabuloso tener de vuelta a Almodóvar con un culebrón tan precioso de observar como Julieta, así como la increíblemente tensa Don’t breathe que literalmente te hace dejar de respirar, o el drama del lejano oeste que es narrado con gran precisión a través de la película Transpecos. Pero la película que rompió esquemas y se lleva el premio por su originalidad en concepto es Swiss Army Man. No solo tenemos una estrella reconocida mundialmente actuando como un cadáver la mayoría del tiempo, aparte de eso nos enamora y fraterniza con el personaje a base de flatulencias. Es algo que nunca hubiera pensado posible que una película lograra con tanto tacto y sensibilidad como ésta lo hizo, y por eso es mi número uno del año.


DOCS



Los documentales de este año que más me gustaron fueron aquellos que hablaron sobre mentiras y falsedades en nuestra realidad y de las cuales los creadores tuvieron que investigar una red de información compleja y diversa para encontrar una versión de la verdad que nadie había contado antes. Creo que lograron muy bien esto los creadores de Author: The JT Leroy story al darle una voz a la mujer que fue juzgada por causar la estafa literaria más grande de nuestra época. De la misma forma se atacó a Amanda Knox en su historia que es conmovedora y simplemente alarmante en uno de los mejores documentales que nos entregó Netflix este año. En Lo and Behold tuvimos a Herzog encontrado su propia realidad a través de la realidad virtual, y en Tickled este problema del humano virtual se hace realidad cuando una compañía sin nombre ni cabeza empieza a dominar las redes sociales de un montón de jóvenes cosquilludos. Sour Grapes nos habló directamente sobre un estafador que ha pasado a la historia de la colección de vinos, pero mi favorito de este año tuvo que ser, tanto por su impacto directo a nuestra sociedad como por su forma de meternos en la vida de un político sin apologías tiene que ser Weiner. Cuando vi este documental, mucho antes de que si quiera los partidos estadounidenses escogieran a su representante, supe que iba a perder Hillary Clinton. Con este registro se descubre lo maleado, poco profesional y simplemente indecente que es un político cuando busca el poder. Contado de manera maravillosa, es increíble saber que existe un político así, y que Clinton lo defendió a capa y espada.


MSC



Para los músicos de este año me impresionó mucho ver lo diferentes que entras sus propuestas nuevas, digamos en una época post- Pimp a butterfly los raperos han encontrado nuevos sonidos y géneros para mezclar en sus tornamesas. Por fin tuve un disco de Drake del cual me gustara una gran cantidad de las canciones con Views, fue un placer muy grato tener un nuevo álbum de DCKWRTH titulado “I’M UUGLY” con esa mezcla de punk y hip hop que le queda como anillo al dedo. Por supuesto no se puede negar el genio de Kanye West y lo pegajoso de sus canciones en The life of Pablo, aunque tengo que decir que esa mezcla que prometía de gospel con hip hop fue llevada a cabo de una mucho mejor manera en el disco de Coloring book por Chance the rapper. El disco sorpresa del año se lo tengo que dar a Noname ya que mezcló muy bien una voz de R&B con los beats dulces y suaves en su primer álbum Telefone. Y otra gran sorpresa nos dio Childish Gambino con su disco Awaken, my love! que mezcló de manera genial sus influencias de funk y rock progresivo en algo que se siente como un tributo a Funkadelic. Pero el músico que superó mis expectativas y de quien tenía mucho tiempo esperando un álbum fue Kaytranada que por fin complació a sus fans sacando 99.9% . Una mezcla de ritmos latinos, la escena techno de Europea y muchos invitados especiales de los cuales les puedo recomendar por encima de los demás a Anderson Paak y BADBADNOTGOOD. 


MSC VID



Muchos otros músicos igual de buenos sacaron canciones que compitieron en mi gusto por la más escuchada del año. En parte por sus videos, en parte por su melodía, hubo canciones que me hicieron bailar como Pow Pow de Rebolledo o todo el tiempo que pasé ensayando la coreografía de Friends que hace Francis and the lights junto con Bon Iver y Kanye West. Estoy seguro que mi obsesión con Titus en el video de BYIMM interpretado por Emily King llegó a las decenas de reproducciones en pocos meses, y el lanzamiento de Really Doe por Danny Brown me emocionó al escuchar a todos mis raperos favoritos en una sola canción. Tengo que elegir en esta categoría la canción más conmovedora y el mejor video musical para mi gusto del 2016 que es Nikes interpretada por Frank Ocean. El video es onírico y ambienta un sentimiento de vacío ante el consumismo y lo que la sociedad maneja como vida lujuriosa de una mejor manera y mucho más breve que toda la película Knight of cups. Definitivamente una de las canciones más poderosas del año.


LIT



Siempre siento que en esta categoría debo excusarme un poco ya que para un libro que no es parte de un conglomerado editorial es muy difícil que se mueva y se encuentre fácilmente en su primer año de vida. Por lo general los libros se descubren hasta el siguiente año y por eso son pocas las menciones que hago, pero no por eso menos valiosas. Por supuesto tengo que empezar mencionando a mi equipo de editores favoritos en Taller Ditoria que no solo reeditaron el Poesías de Ulises Carrión de manera maravillosa, sino que este libro fue el punto de discordia que empezó uno de los alegatos literarios más grandes del año entre Christopher Domínguez Michael y Heriberto Yépez. Igualmente me encantó ver el comienzo de un proyecto tan apasionado como los Necronomicómix de Gerardo Rivera Kura ahora que se une al proyecto del taller amoxcalli donde se dedican a hacer libros de autor. En este momento continúo leyendo Modern Romance de Aziz Ansari que sin duda ha sido una divertida investigación sobre lo difícil que es conseguir la persona perfecta en un mundo digital lleno de personajes, pero ahora sí le haré justicia a mi rancho diciendo que los mejores libros que vi este año son todos parte de la colección Libros Intermitentes publicado por el dúo dinámico de Planeta Gris. Esta compilación de plaquettes muestra el trabajo de varios ilustradores que personalmente me fascinan. Los libros sin duda manejan una calidad superior a todo aquello que he visto en Cuernavaca y son piezas coleccionables para todo aquel que disfrute de las ediciones independientes en México.


SERIES



Por más que el cine en su conjunto de largometrajes, animaciones y documentales se esforzó para mí este año hubo muchísimas más series buenas que películas. Regresaron las chicas de Orange is the new black solo para partirnos el corazón con un final de temporada que me hizo sacar los kleenex, y también regresó el cast de American Horror Story para la temporada 6 con uno de los arcos más complejos que se han llevado en toda la serie, mezclando todo tipo de géneros de horror y televisión para crear algo fresco que no se había visto antes. Quienes no decepcionaron después de su segunda temporada fueron los creativos y actores de Mr. Robot, que lograron sin lugar a duda mejorar aquello que plantearon el año pasado y seguro les merecerá otro Golden Globe a principios del próximo año. Otro programa que me enamoró y tuve que ponerme al corriente para poder ver la temporada de este año fue Mr. Pickles, el cual le recomiendo seriamente a cualquier amante del metal. Nuevas series de Netflix siguieron marcando la pauta como Lady Dinamite al darnos un vistazo a la vida de una comediante clínicamente diagnosticada con desorden bipolar y la más reciente Dirk Gently's Holistic Agency que es lo más espectacular y mejor escrito que he visto del creador Max Landis, y fue una excelente oportunidad para explotar el potencial de este guionista. Pero honor a quien honor merece, este año la serie más fresca y con mejor comentario social fue sin duda la temporada 20 de South Park. Hay tantas cosas que hacen especial esta serie, pero el hecho de que es la primer historia continua que desarrollan los comediantes de S.P. en tiempo de las elecciones es suficiente para sugerirles lo que pueden encontrar en esta joya. Les recomiendo a todos los que no veían antes esta caricatura en darle una oportunidad a esta reciente temporada, ya que al revés de Los Simpson cada temporada está mejor que la anterior. 


YOUTUBE/WEBSHOWS



Soy fan de los canales de youtube y no miento al decir que es mi principal plataforma de entretenimiento. Con la continuación de On cinema at the cinema se nos ofreció el drama más grande que han vivido estos dos críticos de cine desde que Tim Heidecker embarazó por error a una asiática y le puso de nombre a su hijo Tom Cruise Jr., Don’t hug me i’m scared terminó una de las temporadas más raras y mejor producidas que he visto en este sitio, y tuve el placer de encontrar al fabuloso Captain Disillusion el cual desmiente los mitos de internet, en internet. La mejor de todas estas series para mí tiene que ser el especial de Monster Madness producido por Cinemassacre. Durante diez años este especial de 30 videos reseñando películas de terror en el mes de Octubre fue mi guía básica para todo aquello relacionado al género de mounstros, vampiros y zombies. Es triste tener que despedirse de este especial ya que este será el último año que lo van a realizar. Si tienes interés en la historia del cine de terror o simplemente quieres saber cuáles son las películas más sangrientas y terroríficas que existen no te puedo recomendar lo suficiente que cheques todas sus reseñas en su página oficial.




domingo, 13 de noviembre de 2016

1er Festival de la lectura.

Ayer como parte de las celebraciones para el día nacional del libro se organizó un evento literario en Cuernavaca con muchos poetas jóvenes y algunos con trayectoria que se dio a cabo en Cultura Baktún.
Tuve el gran gusto de que me invitaran a leer unos poemas en público, junto a personalidades que admiro mucho como Afhit Hernández, Alma Karla Sandoval y Efraím Blanco. 
Miguel García se encargó de escribir una bella nota sobre lo sucedido aquí y también grabó las lecturas poéticas que dejo a continuación (mi colaboración empieza al 17:14) :


jueves, 24 de marzo de 2016

Hacinados.
























Viajamos seguido a Cortés esquina con Pacífico.
Compartimos travesuras y travesías.
Mis labios humectados por el aceite de coco en tu espalda.
Tus brazos se entrelazaron en mi nunca,
una noche en que los lobos de mar
hacían desmadre en el arrecife.
Vivíamos tan hacinados en esa casa móvil que si uno se tiraba un pedo
el otro lo olía en segundos.
Te tuve a la extensión de mis brazos por años
mismos que me cortaría de saber
a dónde te fuiste sin decírmelo.
Tampoco pude sostener por más tiempo
La alegría, que de mis manos se desprendió a trozos,
como si fuera de amaranto.
Esperándote me convertiré en arena,
y tú me pisarás un día soleado

donde el viejo mar hace espuma. 

martes, 16 de febrero de 2016

Se acabó la misantropía, o cómo autopublicarse sin morir en el intento.







































En el 2006, exactamente una década atrás y por estas mismas fechas, decidí publicar mi propio libro. Con 17 años de edad en realidad no esperaba nada, solo tener una prueba física de mi vida, de mis pensares por más burdos y violentos que estos fueran. Pensaba que eso era importante, que lo me estaba pasando era importante. La historia detrás del libro versa de esta manera, y tal vez también estoy aquí tratando de plasmarlo para que a lo largo de los años no continúe distorsionando lo que según yo es mi pasado. Me puedo describir a esa edad como un muchacho inconforme con todo y con todos, disfrutaba de llevarle la contraria a la vida, y en un país que tenía en ese entonces un promedio de lectura de .7 libros por año, decidí comenzar a leer. Empecé por algunas cosas muy básicas y comerciales, por ejemplo El código Da Vinci que en ese entonces era el último grito a la moda en la escena editorial. Nos lo dejó leer una maestra y recuerdo haberlo despreciado. Escribí una reseña porque era parte de las tareas que nos pidieron y no pude más que opinar con obscenidades sobre lo que me habían dado a leer. Después de eso empecé a leer un libro en casa, El Alquimista por Paulo Coehlo. Recuerdo su historia simplona y me dan ganas de regurgitar. De esa experiencia terminé tan hastiado, tan molesto por que un escritor me tratara como un estúpido que terminé quemando el libro. En el techo de mi casa, con un encendedor zippo y un pequeño bote de alcohol rocié la portada como si de mis meados se trataran, y dejé que las cenizas se llevaran esa mala lectura fuera de mi vista. Esto, para muchos, resultaría suficiente experiencia y hubieran dejado de intentar leer libros en ese momento, pero mi curiosidad al igual que las llamas se avivó. No podía creer que un arte tan antiguo y complejo como lo es las letras estuviera llevado por estos estandartes tan pobres, así que me empecé a adentrar a las librerías, comprando libros solo por su título. Muchos dicen que no se puede juzgar a un libro por su portada, y es esa misma gente la que no lee libros. La portada te dirá mucho del tema, del ambiente que el lector y editor buscan. La portada es, al igual que en una cita a ciegas, la primera impresión que vas a tener de ese libro, y por lo general su título se encuentra ahí, exclamando la historia por venir. Compré Amor en los tiempos del cólera, Marica, El amor es un perro del infierno,  y comencé a escribir.
La primer noche donde me dejé embriagar por las letras fue dentro de un antro. Un par de amigos decidieron arrastrarme con mentiras a uno de los lugares donde te dejaban entrar aunque fueras menor de edad, y sintiendo una ira que nutrió mis pensamientos le pedí una pluma al mesero y un montón de servilletas. Cuando mis amigos tomaban la pista de baile con sus novias yo me senté escribiendo letra tras letra, palabra por palabra, cómo es que todos en el antro se iban a morir. Fue tal mi catarsis que cuando me tocaron el hombro para decirme que ya nos íbamos, habían pasado cuatro horas en las que había sido hipnotizado por el acto de escribir. Tal vez fue este el momento donde la maldición cayó en mí, esa que te hace escribir con ansia, como si el mundo fuera a acabar.
Muchas veces me han preguntado cómo es que uno hace para escribir un libro, y es una pregunta que nunca he entendido del todo. Escribir no es algo que uno quiera, se vuelve una necesidad. Es algo que no puedes dejar de hacer, ni siquiera porque te lo propongas. Uno no quiere escribir más no puede controlar el impulso de sus ideas, de su mano al moverse en el teclado o en la hoja en blanco. Escribir como todo lo que puede ser sublime en esta vida es un vicio, y nada más.
Este inicio mío en las letras era evidente ante todos, y una chica empezó a notarme de manera diferente. Nos volvimos amantes, ya que tenía un novio que iba en otro salón de nuestra prepa, y aunque se veían en el recreo y se tomaban de la mano enfrente de todos al entrar al salón nuestra pasión se desencadenaba detrás de las bancas en un rincón del salón. Empezamos a estar cada vez más tiempos juntos, y le escribía poemas de amor. La única cosa que no le puedes pedir a un escritor es que no escriba sobre algo que es personal e íntimo para él, porque eso va a hacer. Y eso hice. Nuestra historia se convirtió en una ficción más de mi repertorio. Y a los pocos meses ella me dejó, para darle prioridad a su relación con su novio. Yo le prometí que nuestra historia sería inmortal, que duraría más que el tiempo que ella y yo estuvimos juntos, y decidí publicar un libro. Siendo en ese entonces un joven punketo lleno de rencor busqué nuevamente en mi librería por un título que entendiera esa vorágine sentimental y literaria que estaba sintiendo, cuando me topé con La Náusea. Este libro, en el que encontré el significado de la palabra misantropía, más un disco de The partisans titulado 17 years of hell fueron los que inspiraron el título de mi primer libro, 17 años de misantropía. 17 años sin entender a los demás, 17 años lleno de frustración, 17 años buscando una válvula de escape y finalmente, 17 años siendo mi edad en ese momento.
Mi madre trabajaba en un programa de radio en ese momento que tenía su propia revista, y le pedí que me contactara con el diseñador de la misma. Llegó a mi casa en una pequeña motocicleta un hombre llamado Pablo Peña, quien avanzando un poco en esta historia ha sido mi más fiel compañero en esta odisea de la autopublicación. En ese momento le comenté sobre mi idea de publicar tres relatos y unos cuantos poemas, para lo cual él se mostró muy emocionado. Leyó mis textos y platicamos sobre el diseño. Pensando en que menos trabajo haría que me cobrara menos, le pedí una portada sencilla, en un fondo negro, con el título escrito con una fuente parecida a las máquinas de escribir. Me presentó una persona que tenía contacto con imprentas en la ciudad de México, y al saber cuánto me iba a costar el libro decidí vender el GameCube que me había regalado mi padre. Eso junto a unos pequeños ahorros fueron suficiente para poder mandar el libro a imprenta. Pasaron unos meses y mi desesperación incrementaba, hasta que un día por la noche me marcó para que fuera a recoger los ejemplares a su casa. Me dio las cajas de libro junto con los negativos, mismos que tiré a la basura al no saber para qué servían.
A partir de este punto, la historia se torna vaga en mi cabeza. No sé cuál era el precio inicial del libro, aunque estoy seguro que eran menos de cincuenta pesos. Tampoco recuerdo cuántos regalé y cuántos vendí. Pablo Peña en ese momento me invitó a hacer una presentación del libro en un café del que era dueño su padre, siendo que nunca antes había ido antes a la presentación de un libro. Le pedí a Tania De Lourdes que escribiera unas palabras sobre mi libro y fuera conmigo a presentar el libro. Ella dice al recordar esta historia que estaba muy nerviosa, yo no recuerdo cómo me sentía, solo recuerdo que quise beber hasta el final de la noche. La primera feria en la que estuve fue dentro de mi preparatoria, y recuerdo que otros alumnos se acercaron a decirme "¿y el próximo se va a titular 18 años de misantropía?", lo cual antes de ser un insulto fue un tipo de aliento, la gente creía que iba a ser publicando libros.
La historia se puede extender mucho a partir de este punto, pero lo que quiero decir en verdad es lo siguiente: No tenía puta idea de cuánto me iba a tomar mover, vender y dar a conocer esos 500 ejemplares que publiqué de mi primer libro. Hoy por la mañana, mientras hacía inventario para ver los libros que me voy a llevar a mi siguiente presentación me di cuenta que me quedaban escasos cuatro ejemplares de este que fue mi primer libro. La noticia me llegó de sorpresa, pues al verlo y venderlo por tanto tiempo uno se olvida que el tiraje es en realidad muy limitado. Lo que hice hace diez años fue parte de un movimiento interesante que ahora ha tomado el nombre de authorpreneurship, y ha cambiado el panorama de la escena editorial mundialmente por completo. Así como yo, existen muchos otros que han hecho el escribir, editar y promover sus propios libros algo más que solo un hobby. Ahora estoy en el otro espectro de este viaje, ya no como escritor sino como un editor que busca publicarle libros a jóvenes artistas y joyas desconocidas. De todo lo malo y tonto que hice en esos primeros 17 años de mi vida lo único de lo que no me puedo arrepentir es de haber publicado mi propio libro.

El libro aún lo pueden conseguir en algunas librerías, pero por mi parte ha sido todo. Esperen su versión digitalizada que prometo hacer en este año.

J.P.