Escritores estúpidos. 4/6

Los editores son personas bastante incomprendidas. Empiezan todos teniendo buenas intenciones de promover la literatura en México y muchas veces terminan publicando los mismos libros que tiempo atrás se dignaron a maldecir diciendo “si yo fuera editor publicaría cosas más interesantes”. Simplemente con los editores no se sabe qué va a pasar. Un día los conoces y dices que quisieras publicar con ellos, entonces te responden que sí que les parece perfecto y dos meses después sigues sin recibir respuesta de nada. Como muchos sabrán, los libros que yo he publicado han sido de forma independiente, por lo cual no había tenido contacto con editoriales por falta de propio interés. La cosa se dificultó ahora que tengo estos libros y quisiera que fueran publicados en alguna editorial, algo que se dificulta mucho más de lo que yo esperé que pasara. La realidad es que en los negocios se agradece mucho la sinceridad y el que no te estén quitando tu tiempo. Los editores sólo atrasan proyectos que si desde un principio leyeran y dieran una justa crítica ( ya sea a favor o en contra) el escritor entonces podría mover su material en menor tiempo y así no tener que estar esperando por la respuesta de algún editor que en realidad nunca tuvo interés en ti. ¿Qué pasa con los libros publicados en México? Se publican algunas cosas buenas y también mucha babosada. Los libros buenos son excepciones a la regla que por lo general están bajo el tiraje de los mil libros, lo cual significa que si tienes suerte y cincuenta pesos para un anticipo tal vez lo puedas conseguir en Ghandi. Los libros malos son todos los demás, los que ni siquiera vale la pena describir porque de seguro ya sabes de lo que se tratan sin siquiera abrirlos. Editores: ¿eso es lo que buscan? ¿Libros que se puedan leer sin siquiera tener que abrirlos? Lo que buscamos los lectores arduos es algo totalmente a la inversa; Un libro que pueda conocernos sin habernos visto nunca antes, esos son los libros que vale la pena leer.

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