Acostada en la sábana.

Ella me vigilaba mientras yo me movía presuroso por todo el cuarto
¿Dónde están mis calcetines amor?
¿Dónde dejaste mi cartera corazón?
Se me hace tarde cariño
No me van a dejar entrar linda.
Mis pasos incesantes de un lado para otro
y ella apoyando su cabeza en su mano
¿Qué hora es?
¿Qué camión pasa por dónde voy?
Bueno no importa, tomaré un taxi
¿Crees que me puedas llamar un taxi amor?
Y ella me sonrió levemente y sin decir nada levantó la sábana enseñándome su cuerpo desnudo y tibio
como una invitación a que siguiera dormido con ella ese lunes por la mañana. Sin importarnos el trabajo o la escuela.
Sin importarnos la vida o la muerte.
Me quité los zapatos y di un clavado hacia sus labios. Estábamos enamorados.

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