Reflexiones sobre la letra M.

a) Si alguien tiene la culpa de que exista la filosofía no es Dios ni la naturaleza. Es la mujer. De todo en esta vida hemos desarrollado hipótesis que son más o menos acertadas, dependiendo de su época pero nunca se ha dicho nada sobre la mujer que sea si quiera parcialmente cierto.
b)
De todos los tópicos que preocupan a los hombres la mujer es el más grande de ellos. Por ejemplo, la religión es mística, la sociedad mutable, la política socarrona, etc. La mujer encarna todo ello y mucho más, es más complicada que cualquier otra circunstancia posible a filosofar.
c)
Para mí la mujer es un enigma mucho mayor que el de mi pobre mortandad puede resolver. Es definitivamente una de las cosas que más amo de esta vida y sin embargo nunca la he comprendido y dudo que algún día la llegue a comprender.
d)
Si todavía tuviera esperanzas en la mujer pasaría más tiempo enamorándola que escribiendo sobre ella.
e)
Escribo tanto y tan seguido sobre mujeres porque les he perdido la esperanza desde hace años. Como amantes, una farsa. Como artistas, una decepción. Como madres, estereotipadas. Como mujer, orgullosas y ofendidas. Tal vez nunca esperé nada certero de las mujeres pero lo que he recibido jamás me ha complacido.
f)
Pero hay algo en mi vida que nunca cambia, y es que cada tres pensamientos vuelvo a pensar en mujeres. Ó en cosas que se relacionan con mujeres, como el amor, las exnovias, ligar, etc. Cada tres pensamientos pasan unas piernas dentro de mi cabeza, o un rostro sonriente de rasgos femeninos. Pienso en quienes me han amado, en quienes he dejado de amar y hasta en quienes podrían amarme en un futuro. Cada que pienso y que ese pensar me lleva a otros dos pensares termino por gritar ¡Dios! ¿Dónde está el amor? ¿A dónde se ha ido mi amor? ¿Dónde están las mujeres de esta gran ciudad? Y si las encuentro ¿Qué les podría ofrecer?

Entradas populares